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jueves, 2 de julio de 2009

ENSEÑALES LA AUTOESTIMA A TUS HIJOS



PAUTAS FUNDAMENTALES PARA REFORZARLA

Lo más anhelado por muchos padres es comprobar cómo su hijo se encuentra seguro de sí mismo, tiene iniciativa, está motivado y se siente feliz.
Pero lo que no puede esperar es que todas esas cualidades se den forma espontánea en los niños. Los padres tienen una importante labor en el desarrollo de la autoestima de los hijos, pues son ellos quienes ayudan a afianzarla. Para tener éxito, sigue estas pautas :

Subraya sus cualidades y sus potencialidades. Recuerda que la autoestima es la base de la seguridad en uno mismo y que, inicialmente, se forma a partir de los juicios que formula sobre nosotros la gente de nuestro entorno, especialmente los padres.

Ayúdale a descubrir y a cultivar sus talentos naturales para incrementar su sentimiento de valía y capacidad.

Enséñale a valerse por sí mismo. A cada edad corresponden unos retos a superar (nada de vestirles y hacerles la cama cuando pueden hacerlo por sí mismos). Recuerda que la sobreprotección puede socavar la autoconfianza del niño.

Valora sus errores en forma positiva, no severa. Esto último sólo puede paralizarle y evitar que tome iniciativas en el futuro por miedo al fracaso. Las críticas, siempre constructivas.

Transmítele una percepción tranquilizadora del mundo. En lugar de los peligros, muéstrale las oportunidades y posibilidades creativas y positivas que éste le aporta. Así se relacionará con el entorno con confianza.

Considera a tu hijo como un ser único especial. En lugar de echar en falta las cualidades de “tu hijo ideal”, valora y resalta las que posee.

Acepta con alegría que eres felizmente imperfecto. Darlo a saber a tus hijos es una bendición liberadora, tanto para ti como para ellos.

Apóyale para superar sus problemas (timidez, torpeza, obesidad, rechazo a su propio físico) empezando por aceptarse tal como es, para que pueda aceptarse a sí mismo.

jueves, 21 de mayo de 2009

Las habilidades motrices, parte 1



Las habilidades motoras básicas son las actividades motoras, las habilidades generales, que asientan las bases de actividades motoras más avanzadas y especificas, como son las deportivas. Correr, saltar, lanzar, coger, dar patadas a un balón, escalar, saltar a la cuerda y correr a gran velocidad son ejemplos típicos de las consideradas actividades motoras generales, incluidas en la categoría de habilidades básicas. El patrón motor maduro de una habilidad básica no se relaciona con la edad, error en el que se podría caer fácilmente debido al término "maduro" (que dentro del contexto del desarrollo de patrones

motores quiere decir completamente desarrollado), sino con la habilidad. Por otra parte también se podría hablar de patrón motor evolutivo que se define como todo patrón de movimiento utilizado en la ejecución de una habilidad básica que cumple los requisitos mínimos de dicha habilidad, pero que, en cambio, no llega a ser un patrón maduro. Por tanto los patrones evolutivos son relativamente inmaduros y no alcanzan la forma perfecta. Los cambios en la eficacia de los movimientos y la sincronización de patrones evolutivos sucesivos simbolizan el progreso hacia la adquisición de patrones maduros. Así pues, cada vez es más evidente que el desarrollo de las habilidades motoras es un proceso largo y complicado. Al nacer, la capacidad estructural y funcional que el niño posee sólo le permite movimientos rudimentarios, carece de patrones motores generales demostrables, uniendo varios movimientos simples para formar combinaciones sencillas.

El ritmo de progreso en el desarrollo motor viene dado por la influencia conjunta de los procesos de maduración, de aprendizaje y las influencias externas. Por tanto, hay que estudiar dichos procesos e influencias para explicar cómo se producen cambios observables en la conducta motora, y además hay que prestar más atención, si cabe, a la investigación de los mecanismos subyacentes de la misma. De todas formas, si no añadimos al interés por la descripción de lo que tiene lugar en el desarrollo de habilidades la visión del descubrimiento de cómo ocurre, el proceso continuará siendo incompleto y desequilibrado. Más tarde, se tratará cómo ha ido evolucionando el movimiento en el niño desde el mismo momento de nacer hasta una edad en la que el niño ya va dominando el movimiento a su antojo (aunque aún se pueden desarrollar más las habilidades motrices básicas hasta llegar a la "madurez" de la que hemos hablado anteriormente).

El movimiento es algo intrínseco a la vida desde que ésta aparece. Desde que el niño nace aparece el movimiento en él. Como señala Schilling : "El movimiento es la primera forma, y la más básica, de comunicación humana con el medio". La ciencia que estudia y examina las fuerzas internas y externas que actúan sobre el cuerpo humano, y los efectos que producen es la biomecánica, en otras palabras, es la mecánica (rama de la física que estudia el movimiento y el efecto de las fuerzas en los cuerpos) aplicada al estudio del movimiento humano. Es comprensible que el estudio biomecánico se haya vuelto imprescindible para el estudio del desarrollo motor, ya que las leyes de la mecánica proporcionan una base firme y lógica para analizar y evaluar el movimiento. Además, sirven como norma para medir la validez del movimiento humano y permiten la comprensión del desarrollo motor por encima de un nivel puramente descriptivo. Los patrones motores se suelen evaluar por su calidad biomecánica ; el paso de un estadio evolutivo al siguiente se caracteriza por movimientos que son mas eficaces desde ese punto de vista biomecánico.

Otra de las utilidades del enfoque biomecánico se encuentra a la hora de aclarar la importancia de la fuerza muscular en el desarrollo de patrones motores. Todos sabemos que para que se produzca movimiento es necesario aplicar una fuerza, cuya fuente en el cuerpo humano es la fuerza muscular. Por eso las adquisiciones motóricas del niño se producen gradualmente, o sea, en un proceso continuo a medida de que el niño vaya adquiriendo la fuerza muscular mínima para poder realizar un movimiento determinado. Así podríamos decir que el desarrollo motor que se produce en la infancia es la base de lo que sería un proceso abierto. Conocer lo que ocurre en este primer periodo es esencial para comprender el concepto de desarrollo motor a lo largo de la vida. El desarrollo motor tiene una gran influencia en el desarrollo general del niño sobre todo en este periodo inicial de su vida. Durante "la edad bebé", o sea, durante su primer año y medio de vida, aproximadamente, los movimientos del bebé, en su origen, son masivos y globales ; pueden ser activados o inhibidos por las diferentes estimulaciones externas.

Estos movimientos son incoordinados. El proceso de la adquisición de la coordinación y de la combinación de los diferentes movimientos se realizará progresivamente durante su primer año de vida : boca-ojos, cabeza-cuello-hombros, tronco-brazos-manos, extremidades-lengua-dedos-piernas-pies. Hacia los cuatro meses todo lo que la mano coge es llevado a la boca y chupado por ser el lugar por el que él siente. Además como se ha apuntado anteriormente la boca y los ojos son los primeros órganos que adquieren en el niño una coordinación. Hacia los cinco meses todo lo visto se coge, y todo lo que se coge es mirado. Cuando, más o menos, a los doce meses el niño puede mantenerse en pie sin ayuda, aunque su equilibrio no sea perfecto, se produce una ampliación del campo visual : El niño busca objetos, se mueve, empieza a ser propiamente activo. Así pues, al principio serán movimientos reflejos, incoordinados, inconscientes. Poco a poco el niño a través de las experiencias, sobre todo por imitación, tiende a hacer suyas dichas experiencias, tiende hacia una conciencia y coordinación de sus actos.

Mas tarde , se podría hablar de un periodo de expansión subjetiva. En este periodo se podría delimitar la edad del niño en de uno a tres años La adquisición de la marcha asegura al niño una movilidad que le libera del parasitismo motor inicial y le confiere un principio de independencia . Con esa movilidad cada vez amplia mas su campo de experiencias, el mundo concreto que conocía se le hace cada vez mas grande. Así el niño se caracteriza por una continua exploración del mundo que le rodea y que esta empezando a conocer realmente. Más o menos a los dieciocho meses el niño comienza a corretear : los pasos se alargan y la separación de los pies se reduce ; pero las vueltas son aún muy torpes. A esta edad ya empieza a subir una escalera, aunque sostenido, y a encaramarse a "cualquier" objeto. A los veinte meses adquiere regularidad en los pasos y estabilidad en la marcha. La actitud emprendedora del niño le hace marcase retos personales : "Ya que sé andar..." En esta edad el reto que se marca es la carrera. A los dos años el niño camina con total soltura, incluso en las escaleras. De los dos a los tres años progresa el automatismo de la marcha. Debido a la actitud emprendedora del niño, que ya he citado antes, éste tiende a intentar proezas superiores a sus posibilidades : transporte de objetos pesados o voluminosos, una gran evolución en el "dominio" de la escalera, y el correr. Entre los tres y los cuatro años tanto la marcha como la carrera están perfectamente controladas. Entonces aparecen la marcha de puntillas y el salto, que señalan los progresos obvios del equilibrio.

lunes, 4 de mayo de 2009

Tardará hasta seis meses elaboración de vacuna contra la influenza



De acuerdo con los expertos que integran el Comité Universitario de Atención a la Emergencia Sanitaria instalado por la UNAM, se cuenta con la secuencia genómica de este virus, lo que posibilita la elaboración de una vacuna especial para combatirlo.

México.- Especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) señalaron que dentro de cuatro a seis meses se podrá contar con una vacuna contra la influenza porcina, aunque advirtieron que los tiempos para su distribución pueden ser mayores.

De acuerdo con los expertos que integran el Comité Universitario de Atención a la Emergencia Sanitaria instalado por la UNAM, se cuenta con la secuencia genómica de este virus, lo que posibilita la elaboración de una vacuna especial para combatirlo.

Indicaron que la información de la secuencia genética se puede consultar en la página electrónica de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (www.cdc.gov/spanish), y se ha determinado que contiene componentes de los virus de la influenza porcina, aviar y humana.

Mencionaron que mediante un análisis de laboratorio se podrá definir de qué virus se trata, si es influenza porciona o estacionaria y aunque pertenece al grupo H1N1 no se trata del mismo virus que causó la pandemia de influenza española en 1918-1919, "es uno completamente nuevo".

Sobre si existe algún método de detección temprana o si hay que esperar a la manifestación de los síntomas para ir al médico, detallaron que no hay ninguno, por lo que lo más recomendable es acudir al médico ante la presencia de indicios.

Destacaron que no hay evidencia suficiente, hasta ahora, para asegurar o negar que la vacuna contra la influenza estacional aplicada el año pasado confiera protección cruzada contra el actual virus.

Los expertos negaron que el medicamento denominado Gabirol (Rimantadina) sirva para prevenir el contagio, como algunos médicos lo han recomendado y exhortaron a la población a evitar la automedicación.

Puntualizaron que en laboratorios privados, por el momento, no se realizan los análisis para determinar si una persona está infectada o no con este virus y/o qué tipo de influenza se trata.

viernes, 24 de abril de 2009

HIPOACUSIA INFANTIL



La hipoacusia se define como la disminución de la percepción auditiva.

En la hipoacusia leve sólo surgen problemas de audición con voz baja y ambiente ruidoso. En las moderadas se aprecian dificultades con la voz normal; existen problemas en la adquisición del lenguaje y en la producción de sonidos.

En las severas sólo se oye cuando se grita o se usa amplificación.

No se desarrolla lenguaje sin ayuda. En las profundas la comprensión es prįcticamente nula, incluso con amplificación. No se produce un desarrollo espontáneo del lenguaje.

En la hipoacusia de transmisión existe una deficiencia de la transformación de energía en forma de ondas sonoras a ondas hidráulicas en el oído interno, que impide que el sonido llegue a estimular correctamente las células sensoriales de órgano de Corti por lesiones localizadas en el oído externo o medio.

Las malformaciones severas del oído externo y del oído medio, tales como la ausencia de conducto auditivo externo y membrana timpįnica y la fusión de los huesecillos, si la cóclea es normal, provoca una perdida auditiva de 60 dB como máximo, suficientemente grave para comprometer la adquisición del lenguaje, pero susceptible de amplificación.

En la hipoacusia neurosensorial existe una inadecuada transformación de las ondas hidráulicas en el oído medio en actividad nerviosa por lesiones en las células ciliadas o en las auditivas.

Existe también la sordera cortical y los trastornos de percepción del lenguaje que trascienden estos últimos del objetivo de esta unidad didáctica. Por lo dicho anteriormente, cualquier sordera superior a 60 dB indica una pérdida neurosensorial pura o mixta.

Por último hay hipoacusias mixtas que participan de ambos mecanismos.

Las principales causas de sordera infantil severa y profunda son las genéticas -al menos el 50% de todos los casos-, adquiridas y malformativas.

Atendiendo al momento de producirse la pérdida auditiva, las hipoacusias se clasifican en prelinguales, en las que la lesión se produjo con anterioridad a la adquisición del lenguaje (0-2 ańos), perilinguales, cuando sucedió durante la etapa de adquisición del lenguaje (2-5 ańos) y poslinguales cuando la pérdida auditiva es posterior a la estructuración del mismo. Naturalmente, cuanto más precoz sea la pérdida, tanto más grave.

jueves, 9 de abril de 2009

ROMPECABEZAS



A veces los padres de familia nos vemos abrumados por la cantidad de opciones de entretenimiento para niños que se ofrecen en las tiendas. Y ni qué decir en ciertas temporadas especiales como Navidad, o cerca del cumpleaños de nuestro engreido.

Lo más fácil entonces es elegir como obsequio un juguete de moda, un videojuego o una prenda con la figura de un superhéroe impresa en ella. Pero también es bueno buscar aquellos juguetes que además de atractivos sean verdaderamente útiles para el desarrollo integral de tu hijo, como es el caso del rompecabezas.

Al verse poco complejos o atractivos, la primera idea que atemoriza a los papás es que no les gusten al niño. Pero existe para eso una gran variedad en tamaños, formas, dibujos y materiales. Incluso hay aquellos que se combinan con otros entretenimientos, como los cuentos-rompecabezas, los múltiples tipo cubos o aquellos que luego pueden servir como cuadros para decorar la habitación infantil.

Pero sobretodo, los rompecabezas son buenos porque son útiles. ¿De qué manera? Pues muy simple:

Ayudan al desarrollo de la memoria en los niños.

Estimulan la coordinación ojo-mano, de manera que esta habilidad tan vital se desarrolla con más fuerza.

Inician al niño en su capacidad para enfrentar y solucionar problemas.

Fortalecen el trabajo y la agilidad mental beneficiando, además de la memoria, la imaginación, la creatividad y la inteligencia.

Permiten a los niños concentrarse más fácilmente al realizar una tarea u otro tipo de actividades.

Refuerza nociones espaciales, ayudando al pequeño a un mayor dominio de su entorno.

Por todo esto, no te sorprendas cuando, contra todo lo que puedas haber supuesto, tu hijo prefiera pasarse el día armando rompecabezas de madera... ¡antes que manejar su auto nuevo a control remoto!